Quartet – Cuatro historias entrelazadas en un JRPG clásico
Quartet es un JRPG de corte clásico que arranca con cuatro protagonistas y cuatro prólogos aparentemente independientes. Poco a poco, sus caminos se unen para descubrir un misterio mayor. Con combates por turnos, progresión clara hasta nivel 50, pixel art encantador y una banda sonora memorable, Something Classic Games construye un homenaje sincero a la era dorada de los 16 bits que engancha por su narrativa coral y carisma.
REVIEWS
Carles "Zettai"
8/29/20255 min leer


Introducción
El mercado indie se ha llenado de títulos que rinden tributo a los JRPG de 16 bits, pero pocos logran capturar la esencia de aquellos años con tanta honestidad como Quartet. Desarrollado por el estudio Something Classic Games —responsable de Shadows of Adam—, el juego parte de una idea sencilla: narrar cuatro historias que se entrelazan a medida que avanza la trama. La estructura recuerda a otros clásicos de SNES, pero su ejecución brilla con luz propia gracias a un tono desenfadado, diálogos llenos de humor y un sistema de combate claro y satisfactorio. Desde el primer capítulo, Quartet transmite cariño por el género y respeto por el jugador, ofreciéndole libertad de elección sin perder el hilo narrativo.
Narrativa y Personajes
Quartet te permite elegir el orden de los cuatro prólogos iniciales. Cada segmento presenta un héroe en un entorno muy distinto —un cocinero que descubre la magia del viento; una mecánica que lucha por la herencia de su tienda familiar; un soldado atrapado en una dictadura de tintes nazis y una maga que pretende labrarse un nombre por su cuenta— y todos están acompañados por secundarios carismáticos. Tras completar estos capítulos, la aventura se vuelve más lineal y la trama revela por qué estos personajes estaban destinados a conocerse.
La narrativa es el mayor atractivo del juego. Sin recurrir a cinemáticas externas, Quartet construye un mundo coherente y variado: ciudades con sus problemas políticos, gremios de inventores, regiones gobernadas con puño de hierro o pequeños pueblos en los que la magia ha transformado la vida cotidiana. El humor salpica muchos diálogos, sobre todo gracias a personajes como Ben, un chef que roba protagonismo con sus comentarios ingeniosos. Las conversaciones entre los miembros del grupo son uno de los pilares de la experiencia: su profundidad, su tono cotidiano y sus bromas recuerdan a las mejores historias de la era SNES.
Jugabilidad y mecánicas
El combate de Quartet apuesta por el turno clásico, con un sistema de acción por orden de iniciativa bien visible. Cada personaje tiene ataques físicos, hechizos y habilidades únicas que se aprenden al subir de nivel o al avanzar en la historia. La clave está en el cambio inmediato de reservas: cuando tu equipo supera los cuatro miembros, puedes intercambiar a cualquier personaje en cualquier momento sin perder turno, lo que abre muchas posibilidades tácticas. Existen debilidades elementales, estados alterados y un botón de defensa que recupera puntos de acción y otorga ventajas, incentivando un juego ofensivo pero inteligente.
Los encuentros no son aleatorios: ves a los enemigos en el mapa y decides si quieres combatir. Así, el juego evita la saturación de enfrentamientos y te permite explorar con calma. Algunas secciones incluyen puzles sencillos o pequeños desafíos —como apagar fuegos con cargas limitadas— que rompen la rutina del combate y aportan variedad.
Aunque Quartet no innova en su base, sí implementa pequeñas mejoras que se agradecen, como el ritmo rápido de los turnos, las animaciones claras y el equilibrio entre ataques y defensas. Al no haber un árbol de habilidades complejo, la progresión se centra en el equipamiento: armas, armaduras, cascos y accesorios que modifican estadísticas y permiten ajustar estrategias. El resultado es un sistema de combate accesible para quienes quieren un JRPG clásico, pero con la suficiente profundidad para mantener el interés durante toda la aventura.
Progresión y exploración
Los personajes de Quartet pueden llegar hasta nivel 50, desbloqueando habilidades de forma automática o gracias a eventos clave de la aventura. No hay un árbol de talentos como tal, pero sí multitud de equipo para afinar el rol de cada héroe. Además, el juego es relativamente generoso con la experiencia y no requiere grindeo o farmeo: al no haber combates aleatorios, cada enfrentamiento aporta algo y el ritmo de subida es constante.
Conforme avanzas, desbloqueas la posibilidad de moverte libremente por el mundo, revisitar localizaciones y completar misiones secundarias. Estas tareas opcionales no son abrumadoras: se concentran en la recta final y ofrecen recompensas útiles (sobre todo armas y accesorios) y escenas adicionales que cierran arcos de los personajes. Las rutas secretas esconden objetos especiales, pero no son indispensables para completar la aventura.
El título apuesta por el backtracking controlado: si te dejas un cofre o una ruta, más adelante podrás volver sin perder progreso. Gracias a ello, alcanzar el 100 % no requiere una segunda vuelta. Para quienes busquen un viaje más directo, la historia se puede completar en unas 20 horas; quienes exploren y realicen todas las tareas pueden irse a las 30 horas.
Dirección artística y apartado técnico
Quartet muestra un pixel art cuidado y coherente con su propuesta retro. Los escenarios son variados: desde montañas nevadas hasta ciudades bulliciosas con mercados y talleres, pasando por bosque encantados o fortalezas de aire steampunk. Las ciudades están llenas de detalles, con NPCs animados, carteles y música ambiente que refuerza la sensación de mundo vivo. Los modelos de los personajes son sencillos pero expresivos, y las escenas se narran dentro del propio juego, sin vídeos externos, lo que mantiene la inmersión.
Técnicamente, el juego está bien optimizado. Está desarrollado en Unity, pero se mueve con fluidez y rara vez presenta caídas de rendimiento. Un punto negativo, aunque menor, es el control del vehículo que utilizas en cierto punto de la aventura: al principio resulta poco intuitivo, aunque acabas acostumbrándote.
Apartado Sonoro
La música es uno de los grandes aciertos de Quartet. Firmada por Tyler Mire, la banda sonora combina piezas orquestales con temas más minimalistas y jazzísticos, adaptándose a cada escena. Los combates están acompañados por melodías enérgicas que motivan sin cansar, mientras que la exploración suena con acordes melancólicos o misteriosos. Algunos temas recuerdan a clásicos de Square, y otros se quedan pegados en la cabeza durante horas. El resultado es una atmósfera sonora que potencia la narrativa y eleva los momentos clave.
Los efectos de sonido cumplen su cometido con claridad: los golpes, hechizos y estados alterados se distinguen bien, y cada acción tiene su propio feedback. No hay voces dobladas, y por ahora el juego solo está disponible en inglés, un punto negativo para quienes prefieran jugar en español, pero al ser un estudio muy muy pequeño y al tener tal cantidad de texto y sobretodo, juegos de palabras y acentos específicos, se entiende esa falta de traducción. Han confirmado desde el estudio que la voluntad de traducir el juego está ahí, pero que todo dependerá de las ventas.
Lo bueno:
Narrativa excelente que entrelaza las historias con naturalidad.
Personajes carismáticos y diálogos con humor. Ben destaca especialmente, me ha hecho reír a carcajadas en muchas ocasiones.
Combate por turnos sólido y encuentros visibles sin grindeo.
Pixel art consistente y localizaciones variadas.
Banda sonora memorable que acompaña a cada momento.
Respeta tu tiempo: no hace falta rejugar para verlo todo.
En Steam Deck funciona a la perfección, a diferencia de su primer título Shadows of Adam.
Lo malo:
Solo en inglés por ahora; puede limitar a quienes no dominen el idioma.
Control del vehículo confuso al principio.
Conclusión
Quartet es un ejercicio de amor por el JRPG clásico que sabe por qué nos enamoramos de títulos como Live A Live o Chrono Trigger. No busca reinventar la fórmula, sino perfeccionarla con un guion bien dosificado, personajes con vida propia y un combate que equilibra sencillez y táctica. La ausencia de un árbol de habilidades complejo no resta diversión a un sistema que invita a experimentar con armas y accesorios. Su historia coral engancha desde el principio y te acompaña hasta el final sin caídas de ritmo. Para cualquiera que quiera recuperar la magia de los 16 bits sin dejarse llevar únicamente por la nostalgia, Quartet es una apuesta segura.
Puntuación Final: 9/10
Recomendado para:
Fans de los JRPG clásicos de la era SNES.
Jugadores que buscan una historia con personajes carismáticos.
Amantes del combate por turnos.
Personas que valoran un viaje único, sin necesidad de segundas partidas para completarlo.
Plataformas disponibles: PC (Steam)












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