Grim Trials
Una competente prueba de acceso a la academia de Hades
Grim Trials construye un roguelite de acción divertido, vistoso y técnicamente sólido, aunque la influencia de Hades pesa demasiado sobre su identidad y limita su capacidad para sorprender.
Introducción
Es complicado hablar de Grim Trials sin que Hades aparezca enseguida en la conversación. La estructura de sus intentos, el ritmo de los combates, la presentación de sus mejoras y la forma de presentar personajes y mejoras recuerdan con mucha claridad al trabajo de Supergiant Games. Eso no impide que Grim Trials funcione, porque sus responsables entienden bien la fórmula que están utilizando. El problema es otro: para quienes ya hayan jugado a Hades y Hades II, cuesta encontrar suficientes elementos que separen ambas propuestas.
Dicho esto, Grim Trials sigue siendo un juego notable y divertido. Su acción responde bien, la progresión mantiene el interés entre intentos y la presentación visual destaca desde el primer momento. La familiaridad acabó pesando en nuestra experiencia, pero no impide que Grim Trials siga siendo divertido cuando entra en combate.
Una academia más fácil de seguir
La historia apuesta por un desarrollo más compacto que el de Hades. No se empeña en introducir a decenas de personajes ni en alargar cada conversación hasta hacer difícil seguir quién es quién. La academia funciona como punto de encuentro y permite que el relato avance sin imponerse constantemente sobre la acción.
Esta contención le sienta bien. Las interacciones aportan contexto entre intentos y mantienen una sensación de progreso, pero no convierten la narración en una carga. Para quienes disfrutan de los roguelites por su combate y desconectan cuando la historia empieza a multiplicar nombres, relaciones y subtramas, Grim Trials resulta bastante más fácil de seguir.
La propuesta es más directa y mantiene mejor el foco. Hay una historia acompañando a la acción sin obligarnos a estudiar un árbol genealógico cada vez que regresamos a la academia.
Guadaña, ballesta y combates satisfactorios
Los enfrentamientos tienen lugar en arenas organizadas sobre una cuadrícula hexagonal. Esta disposición ayuda a leer las distancias y obliga a vigilar la posición de los enemigos antes de lanzarnos al ataque. Grim Trials combina la guadaña para el cuerpo a cuerpo con una ballesta que permite mantener las distancias, de modo que existe cierto margen para adaptar cada combate a nuestras preferencias.
En nuestro caso, la balanza se inclinó rápidamente hacia el cuerpo a cuerpo. Apuntar con la ballesta nunca terminó de encajar con nuestra manera de jugar y, en cuanto encontramos un arma razonablemente buena, preferimos acercarnos y resolver las peleas a golpes. El combate funciona especialmente bien a corta distancia: los ataques y las esquivas transmiten buenas sensaciones y encadenar acciones resulta ágil.
La posibilidad de alternar entre las dos herramientas aporta opciones, pero al final, cada jugador acabará encontrando su forma de combatir predilecta. La ballesta puede resultar útil para mantener a raya a ciertos enemigos, mientras que la guadaña favorece una forma de jugar más agresiva y cercana.
Progresión que funciona, aunque no siempre anima a experimentar
Como es habitual en el género, cada intento permite reunir mejoras, recibir bendiciones aleatorias y preparar una configuración con la que afrontar las siguientes salas. También existe progresión persistente, por lo que fracasar no equivale a volver exactamente al mismo punto. Siempre queda la sensación de estar avanzando entre intentos.
El sistema podría ofrecer algo más de diferenciación entre armas y formas de combatir. Una vez encontramos una fórmula que nos funcionaba, tuvimos pocos motivos para abandonarla. Esa comodidad puede ser agradable para quien quiera consolidar una configuración eficaz, aunque reduce en parte uno de los placeres habituales del roguelite: descubrir combinaciones extrañas y asumir riesgos solo para comprobar hasta dónde pueden llegar.
La progresión también incluye fabricación de equipo, con un QTE que pretende hacer el proceso algo más participativo. La idea no está mal, aunque se agradecería que concediera un par de oportunidades antes de penalizar el fallo. Un jugador novel todavía estará aprendiendo el ritmo general, los sistemas de progresión y el funcionamiento de las armas, y penalizar un fallo en un momento dedicado a mejorar el equipo puede desanimar a algunos jugadores.
Una identidad visual marcada por su referente
Grim Trials destaca visualmente desde el primer momento. Los escenarios, los personajes y la ambientación heavy metal forman un conjunto atractivo y le dan energía a cada encuentro.
Aun así, la sombra de Hades vuelve a aparecer. Grim Trials bebe tanto de su estilo que produce una familiaridad inmediata. Tiene buenas ideas visuales pero le habría sentado bien alejarse un poco más de la estética y la puesta en escena que popularizó Supergiant Games.
El resultado sigue funcionando visualmente y mantiene una dirección coherente, aunque esa influencia hace que algunos de sus aciertos parezcan menos propios.
Rendimiento y localización
La versión de PC funcionó sin problemas durante nuestro análisis. No encontramos caídas de rendimiento ni errores que interrumpieran las partidas. En un juego de acción donde esquivar y reaccionar a tiempo es fundamental, esa estabilidad permite concentrarse por completo en el combate.
La localización también está a buen nivel. Los textos están disponibles en inglés y español y no encontramos nada que entorpeciera la comprensión de la historia, las mejoras o los distintos sistemas.
Lo bueno
- Combate satisfactorio, especialmente con las armas cuerpo a cuerpo
- Ambientación heavy metal atractiva
- Historia más compacta y fácil de seguir que la de otros referentes del género
- Buen rendimiento en PC y textos claros en español
Lo malo
- La influencia de Hades resulta demasiado evidente
- Las armas y los sistemas de combate necesitan una diferenciación mayor
- El QTE de fabricación puede frustrar innecesariamente a los jugadores noveles
Conclusión
Grim Trials es un buen roguelite de acción y se merece el notable. Su combate funciona, la historia no se dispersa y la ambientación heavy metal aporta energía a su apartado artístico, mientras que la versión de PC funcionó sin problemas durante nuestro análisis.
Su principal obstáculo es una influencia de Hades demasiado visible. Quienes conozcan bien los dos títulos de Supergiant Games encontrarán pocas sorpresas y pueden tardar en descubrir qué aporta Grim Trials por sí mismo.
Aun así, cuando sus sistemas encajan y encontramos un arma cuerpo a cuerpo que se adapta a nuestra forma de jugar, resulta divertido y satisfactorio.
Recomendado para
- Jugadores que busquen un roguelite de acción accesible y de estructura compacta
- Aficionados a Hades que no necesiten una propuesta radicalmente distinta
- Quienes valoren el combate cuerpo a cuerpo, la progresión persistente y una ambientación heavy metal marcada
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